Informativo Regional4

Vuelve y juega (Columna de Opinión)

Por Jhon Fredy Londoño Ayala

Ok Alecus feb 13 18 Ok Alecus feb 13 18
Imagen tomada de internet

Para nadie es un secreto que el periodo presidencial de Iván Duque, hasta ahora ha sido muy difícil para el pueblo colombiano, el país afronta una de las peores crisis de su historia y de algún modo siento mucho pesar por el hombre que será tristemente recordado, que tuvo la desventura de una pandemia, un hecho sin precedentes en la historia del que nadie tenía experiencia y como casi todos los mandatarios del mundo, considero que no enfrentó la crisis de la mejor manera y claramente se debió más  a la convicción política que a  no saber cómo manejar la contingencia, comenzando por esa medida de nombrar a los llamados gerentes del Covid que han sido malos administradores de los recursos públicos.

Por otro lado, la responsabilidad de lidiar con los acuerdados de un proceso de paz que necesita total acompañamiento, le dejaba en un momento muy crucial en el que no iba a poder cumplir con el pacto hecho por el gobierno anterior, deduciendo que el financiamiento a este proceso es uno de los pilares fundamental.

Para los negociadores por parte del gobierno Santos, tal vez no existió la posibilidad de que hubiera disidentes dentro de una organización al parecer controlada desde un secretariado y ese hecho es uno de los peores fracasos en la búsqueda de una paz duradera y esquiva que se ha vislumbrado en la distancia, pero no hemos podido materializar.

Considero que para incorporar a miles de personas que estaban por fuera del orden socioeconómico de un país, era necesario reducir los indicadores negativos y mejorar la calidad de vida de la sociedad civil y hacer que cada colombiano pudiera aportar desde sus capacidades a un proceso que pondría punto final a tantos años de desazón.

El asesinato a líderes sociales, según reportes se ha agravado en estos últimos dos años y las noticias dan cuenta de ello, pero las afirmaciones del jefe de estado se centran en que son hechos aislados y que no se trata de un plan sistemático. Y es que son casi que incontables los muertos como si se tratara de una acción muy bien pensada, los bloqueos y manifestaciones, el desconcierto de un pueblo que espera más de sus gobernantes hace que la preocupación se agrupe en las elecciones que se acercan.

Ya se enarbolan banderas tejidas mediante alianzas, las maquinarias políticas vuelven a enfilar baterías y comienza una nueva lucha a muerte por el palacio de Nariño y pienso en que será un momento crucial para el pueblo, puesto que es la transición a un nuevo esquema político, independientemente quien sea, va a ser un nuevo inicio en el que se van a replantear decisiones del gobierno saliente que significará costos muy alto al país. Se acercan las lluvias de promesas, reaparecen los magos haciendo de los problemas soluciones, vuelven los billetes a las campañas, la amabilidad, los abrazos y saludos con habitantes de pueblitos que ni siquiera se tenía conocimiento de que existieran, los pendones, los plegables volando, los postes atestados de afiches que no hacen más que afear las calles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat